El cantón Durán avanza en un contexto de seguridad marcado por la declaratoria del conflicto armado interno. Han transcurrido dos años y siete meses desde que el presidente Daniel Noboa emitió el decreto ejecutivo 111, una medida que reconfiguró las estrategias de control territorial y permitió al Gobierno movilizar recursos para enfrentar la violencia.
Desde esa fecha, el 9 de enero de 2024, Durán ha sido testigo de una dinámica compleja. La región del Guayas enfrentó ataques armados, motines en centros de reclusión y secuestros, escenarios que exigieron respuestas urgentes por parte de las autoridades locales y nacionales para garantizar la convivencia en sectores como El Recreo y Cerro Las Cabras.
Para la comunidad duranense, este periodo representa un desafío continuo. La gestión del GAD Municipal y los cuerpos de seguridad deben articularse con las nuevas directrices estatales derivadas del decreto, buscando mitigar los efectos de la criminalidad organizada en la zona industrial y los barrios residenciales de la ciudad frente a Guayaquil.