El Gobierno ecuatoriano ha dado un paso significativo en la estrategia de integración territorial con el avance de las obras de mejoramiento vial que conectan Quito con la región amazónica. El ministro de Infraestructura y Tecnología, Roberto Luque, supervisó in situ los trabajos ejecutados en la carretera E45, ubicada entre las provincias de Napo y Orellana. Esta intervención busca fortalecer la logística productiva y el turismo, sectores vitales para la economía local.
Avance técnico en la vía E45
La obra abarca un tramo de 182,55 kilómetros que incluye los puntos 'Y' de Baeza, Narupa, Huataraco y Coca. Según el cronograma oficial publicado por la cartera ministerial, las obras obligatorias están programadas para su conclusión en diciembre de 2026, mientras que la fase de mantenimiento continuará hasta enero de 2029. La inversión asignada a este proyecto asciende a USD 37,6 millones.
Durante la visita técnica, el ministro destacó que la intervención contempla trabajos específicos en 41 puntos críticos identificados como zonas de alto riesgo o congestión vehicular. Las cifras oficiales indican que esta infraestructura beneficia directamente a 6.048 personas y afecta indirectamente a más de 313.000 habitantes de las provincias del oriente.
Estudios para el corredor E20
Paralelamente, el Ministerio anunció la contratación de una nueva consultoría técnica enfocada en la vía E20, que conecta el Redondel de Pifo con la 'Y' de Baeza. Este estudio abarcará 76,7 kilómetros y analizará detalladamente 77 puntos críticos para definir las obras necesarias.
La inversión superior a USD 800.000 permitirá establecer un plan integral que incluye propuestas de rehabilitación física, mejora en la seguridad vial y un programa sostenible de mantenimiento. El objetivo es garantizar una movilidad segura en este corredor estratégico antes de iniciar grandes obras físicas.