La gestión de los activos de GRANASA en Durán enfrenta un nuevo obstáculo administrativo que ha detenido una operación clave para la empresa. A pesar de que el 95,48% del capital accionario autorizó formalmente la venta de un terreno ubicado en el cantón, la interventora designada no ha dado curso a la firma de los documentos correspondientes. Esta situación ha generado un estancamiento en los trámites necesarios para concretar la transacción.
Según se conoce, la representante de la interventora estuvo presente durante la junta de accionistas donde se aprobó la decisión. Sin embargo, han transcurrido quince días desde esa reunión sin que se haya emitido la firma requerida para hacer efectiva la venta. Este retraso ha sido calificado como un impedimento directo a la voluntad mayoritaria de los propietarios del capital.
La demora en la firma del acta o documento final por parte de la interventora pone en duda la agilidad con la que se resuelven los asuntos patrimoniales de la empresa en Durán. Mientras se espera una resolución, la incertidumbre sobre el destino del terreno y los pasos siguientes a seguir permanece sin resolver para los accionistas y las autoridades locales.