Las autoridades de seguridad pública en Ecuador han hecho público el balance de los operativos denominados "Jericó" y "Factoría", acciones coordinadas que han resultado en la detención de 43 personas y el decomiso de más de 2,5 toneladas de sustancias estupefacientes. Estos resultados reflejan una intensificación en las labores de inteligencia y control territorial para combatir el tráfico ilícito.
La magnitud del material incautado, que supera las dos toneladas y media, representa uno de los mayores registros de drogas en la historia reciente del país. La operación no solo busca la captura de individuos vinculados a organizaciones criminales, sino también el desmantelamiento de las redes logísticas que permiten la distribución de estos productos en diversas zonas del territorio nacional.
Para la ciudadanía duranense y guayaquileña, estos operativos son un indicador clave de la respuesta estatal frente a la inseguridad. La reducción de la oferta de drogas en el país tiene implicaciones directas en la percepción de seguridad local, aunque los expertos señalan que la efectividad real depende de la continuidad de estas estrategias y de su impacto en la reducción de la violencia asociada al narcotráfico en las ciudades.