La tranquilidad de los duraneños se vio interrumpida en las horas de la madrugada cuando una serie de temblores sacudieron la zona. El evento más significativo ocurrió a las 2:49 a. m., registrando una magnitud de 4.4 en el sistema sismológico, con epicentro ubicado geográficamente entre las localidades de Churuguara y Aroa.
La actividad no se limitó a un solo movimiento; poco después del sismo principal, los sensores detectaron al menos tres eventos adicionales en la misma zona. Esta secuencia sísmica generó preocupación inmediata en la población local, que buscaba información precisa sobre la intensidad y el alcance de las vibraciones.
Frente a esta situación, las autoridades han emitido un llamado directo a la calma para evitar el pánico innecesario entre los vecinos. Se recomienda mantener la atención en los canales oficiales para recibir actualizaciones sobre la actividad geológica en la región del Guayas y sus alrededores.